La angiografía es un examen médico que ayuda a los médicos a diagnosticar y tratar enfermedades. La angiografía utiliza una de las tres tecnologías de diagnóstico por imágenes y, en algunos casos, un material de contraste, para producir imágenes de los principales vasos sanguíneos en todo el cuerpo. La angiografía se realiza mediante:
· Rayos X con catéteres
· Tomografía computarizada (TC)
· Resonancia magnética nuclear (RMN)
En la angiografía de resonancia magnética (ARM), un potente campo magnético unido a ondas de radio y una computadora producen imágenes detalladas. La angiografía de RM no utiliza radiación ionizante (rayos X). La angiografía de RM puede llevarse a cabo con o sin material de contraste. Al ser necesario, el material de contraste se inyecta por lo general en una vena del brazo.
A diferencia de los exámenes convencionales de rayos X y la exploración por tomografía computarizada (TC), la RMN no depende de la radiación ionizante. En cambio, estando uno dentro del imán, las ondas de radio redirigen los ejes de protones que están girando, y que son los núcleos de los átomos de hidrógeno, en un campo magnético potente.
El campo magnético se produce al pasar una corriente eléctrica a través de las bobinas de cable de la mayoría de las unidades de RMN. Otras bobinas, ubicadas en la máquina y, en algunos casos, ubicadas alrededor de la parte del cuerpo que se explora, emiten y reciben ondas de radio, produciendo señales que serán detectadas por las bobinas.
Luego, una computadora procesa las señales y genera una serie de imágenes, cada una de las cuales muestra una parte del cuerpo. Las imágenes luego pueden ser estudiadas desde diversos ángulos por el médico de interpretación.